Felicidades a todas las mujeres. Hoy renovamos nuestro compromiso por hacer de LGNS una ciudad más igualitaria.
Hoy es 8 de Marzo, día internacional de la Mujer. Lo celebramos con las ganas de conseguir que nuestra ciudad siga trabajando por la igualdad como lo viene haciendo hasta ahora, con el compromiso de todos y de todas.

No podemos poner en duda que en estos últimos años se han conseguido grandes avances. Se han aprobado leyes muy importantes que garantizan la igualdad de hombres y mujeres, a las que se ha sumado recientemente la Ley de Reproducción Sexual y Reproductiva y de la Interrupción Voluntaria del Embarazo, que sin duda ayudará para conseguir que la mujer pueda decidir sobre su futuro libremente. Este elenco de leyes viene a satisfacer las demandas históricas de muchos colectivos de mujeres pero también de toda la sociedad. Y estas leyes se han aprobado gracias al impulso del Presidente Rodríguez Zapatero y su Gobierno, que ha hecho de los derechos civiles su bandera política e ideológica.
Pero todavía quedan cosas por hacer, qué duda cabe. En LGNS celebramos este día sabiendo que se han conseguido grandes avances, pero que tenemos que seguir trabajando por hacer visible lo invisible para poder solucionarlo. Nuestro objetivo es la igualdad real, en cualquier esfera de la vida, y que la sociedad se haga partícipe de los desajustes importantes que todavía tenemos que solucionar entre todos y todas. Sin duda el primero, erradicar de una vez por todas la violencia de género y sus consecuencias. Nuestra sociedad no puede permitirse una víctima más, no podemos tolerar ninguna mujer muerta a manos de su pareja o expareja.
Durante estos días he participado en diferentes actos y eventos organizados por la Concejalía de Igualdad, dirigida por mi compañera Emilia Quirós. También he acudido a los organizados por el Consejo Sectorial de la Mujer, donde se encuentran todos los colectivos y asociaciones de la ciudad. En todos he renovado mi compromiso y el del gobierno local por conseguir de LGNS una ciudad todavía más igualitaria. En todos he transmitido mi confianza en los hombres y mujeres de nuestra ciudad para seguir trabajando en pro de la igualdad real entre hombres y mujeres.
Y también he trasladado una reflexión personal, mi confianza en que los niños y las niñas que hoy están estudiando los primeros cursos de educación primaria, cuando tengan la mayoría de edad, gozarán de una libertad donde no se concebirá que no exista una igualdad real, porque están educándose en la libertad y en los valores democráticos que nos unen a todos, donde no conocen la exclusión y donde los valores de la libertad, la igualdad, la paz y la solidaridad son trabajados a diario, gracias a los magníficos profesionales que tiene la educación pública.
Seguramente, cuando tengan 18 años, se preguntarán por qué sus padres y madres, abuelos y abuelas, celebraban el 8 de marzo para exigir igualdad de género, para combatir las diferencias por razón de sexo u opinión. Esa será la clave objetiva para saber que lo hemos conseguido.